Hola!!! Nuevamente Lycans llega hasta ustedes en un capítulo enteramente dedicado a Hybbita... gracias por todo!!! =D
Y sin más, las dejo leyendo!!!
Era otra noche tranquila casi en su totalidad, me parecía que la luna brillaba más que otras veces pero debía ser mi imaginación, la Luna no brillaba más una veces que otras, era sólo cuestión de astronomía lo que pasaba.- ¡Alex! – gritó Henry – Me voy a dormir, los chicos se quedarán contigo – avisó
“Los chicos”, bufé bajito, me menospreciaban, creían que aún era muy joven para este tipo de responsabilidades y sobre todo para comprender lo que nuestro secreto conllevaba. Se creían tan sabios.
Ni siquiera eran mucho más grandes que yo. Estaba Carlo, un tipo dominante en su totalidad, de esos que se creen el centro del mundo porque son los primero de su estirpe. Otro de los más maleducados era Rick, con sus veintitrés años ambos se sentían los manda más de la manada. Era cierto que eran los más grandes y tenían más experiencia en nuestro mundo, pero Henry lo dijo muy bien cuando llegamos: “No hay rangos, aquí todos son unos estúpidos cachorros falderos que yo moldearé para que sean fuertes lobos de batalla, libres y ganadores”.
Sí, esta era mi vida, convivir con siete lycans a diario durante meses, quizá años, dependiendo qué tan rápido avanzáramos, y eso, según ellos, era otro problema, porque yo era muy chico, el niño, de la manada, e iba a retrasarlos. Henry no decía nada al respecto cuando escuchaba los insultos, a veces me parecía que él también pensaba que era demasiado chico para estar en donde estaba, pero eso no era mi culpa, mi desarrollo fue mucho antes de lo planeado y en eso yo no tenía nada que ver, era cosa de mi cuerpo.
- Hey, Alex, mira esto – llamó mi atención Patrick, otro lobo dos años mayor que yo y el que mejor me caía de los seis.
Patrick empezó a temblar un poco y casi de inmediato su oreja humana se convirtió en una oreja de lobo.
- ¿Intenso no? – preguntaba emocionado asintiendo con la cabeza
- Sigue así, tal vez pronto de salga cola – me reí
De los siete alumnos nadie se había convertido aún, no por completo. Patrick probaba con las orejas por ahora, Carlo y Rick hacían competiciones con las garras, Nell y Joel pasaban la mayor parte del tiempo practicando un buen aullido y Luca ya podía cubrirse de pelo.
Era espantoso, yo simplemente no trataba nada, no es que no me gustara la idea de ser como mi padre y mis tíos algún día pero si tan sólo hubiera podido estar con mi generación y no con chicos mayores que yo por dos, tres, cinco y hasta siete años, esto habría resultado mejor, mucho mejor.
- ¡Escucha! – me advirtió Patrick quedándose quieto como si algo lo hubiera asustado
- ¿Qué? ¿Qué es? – quería saber.
- Alguien corre, deprisa, viene del lado oeste – me comunicó y yo volteé para ese lado, no veía nada.
Puse más atención pero nada me permitía ver más allá de las sombras de la noche, ni siquiera la Luna misma.
Patrick soltó un aullido, no le salían muy bien pero todos sabíamos que ese era un intento de aviso. A velocidad lycan mis seis hermanos se acercaron.
- ¿Qué es Patrick? – Nell estaba emocionado.
- Huele a… - olfateó Luca.
- Vampiro – pronunció Henry que acababa de llegar y se encontraba justo detrás de nosotros.
- ¿Vampiro? – preguntamos los siete a coro.
- Pero… es imposible ¿En nuestras tierras? – al parecer Carlo no sabía tanto como nos hacía creer.
- ¡Atrápenlo! – nos ordenó y los seis salieron corriendo rumbo al bosque - ¿Piensas quedarte ahí, cachorro? – me amenazó con una mueca tan severa que tropecé dos pasos después de avanzar.
¿Cómo se supone que yo atraparía a un vampiro? Ni siquiera había visto uno. ¿Eran tipos blancos como la cal, de cabello negro, capas y colmillos que sobresalían? ¿Vendría bañado en sangre? ¿Y si acababa de alimentarse? Trague saliva algo preocupado, todos mis demás compañeros podrían defenderse, sabían un poco de todo, pero debido a la baja autoestima que ellos mismos provocaron en mi yo no ponía atención en clase, era un tonto en cuanto a teoría y un verdadero inepto en la práctica. Nadie, ni siquiera Patrick, luchaba contra mí en las sesiones, no es que no quisiera, es que Henry no lo dejaba. Me veían como a un bebé. Y era cierto, lo era de cierta forma porque justo en ese momento no pude darme cuenta de que alguien me observaba fijamente, no noté el olor ni capté los minúsculos sonidos que hizo al acercarse.
- ¡Alex! – me avisó Patrick cuando distinguió en las sombras lo que yo no pude ver a cinco centímetros de mí.
Era una mujer, una chica preciosa de cabello castaño y delicados ojos grises que proyectaban angustia. Menuda, más alta que yo y de rasgos frágiles.
- Ayúdame – pidió llevándose una mano a la garganta y cayendo al suelo ante mí, como muerta.
Ohhh qué tal, les gustó?? La chica es Kyra, están en lo correcto y este chico una persona que marcará mucho su vida!!! Esperen el próximo Viernes el siguiente capítulo de Lycans, una historia que espero les esté gustando!!! ;D

0 Luceros Destellantes:
Publicar un comentario en la entrada
¡¡¡Deja tu huella en mi corazón!!!