Hola Hola!!! Lamento no haber publicado ayer y hacerlo hasta ahora, surgieron una serie de cosas que no tenía planeadas y me fue casi imposible, pero aquí les dejo el capi que les debo y nos vemos hasta el jueves!!!
Espero que les guste, aunque es un poco triste, pero averiguarán más de su actor y modelo favorito Damen (jeje)
Esto es: TÚ ÁNGEL!!!
- ¡No! – exclamo asustada y empiezo a correr hacia esa persona.- ¡Meg! – escucho a Damen llamando.
- ¿Señor? – intento llamar su atención.
El hombre voltea. Su rostro muestra depresión, desgracia. Se siente muy mal y eso es evidente.
- Váyanse de aquí – nos grita.
- Hagámosle caso – me dice Damen tomándome del brazo. Lo miro incrédula ¿Qué estaba diciendo?
- No Señor, tranquilícese, baje de ahí por favor – suplico.
- Váyase señorita, esto es lo que quiero, yo… no puedo seguir viviendo.
- Ya lo escuchaste Meg – me intenta llevar Damen, me suelto un tanto enojada y me dirijo al hombre.
- No diga eso, baje de ahí, lo platicaremos.
- ¡No hay nada de qué platicar! – grita furioso por la tristeza – Mi esposa y mi hijo, lo que más quería en este mundo… ellos – el nudo en su garganta no lo deja ni hablar – ellos… han muerto.
Me acerco dos pasos a él. Su tristeza es tan grande que mis sentidos pueden percibirla claramente a esa distancia, me siento mal por él, pero no voy a dejarlo cometer una tontería y entonces busco en su ser.
Este es otro de los dones de un ángel guardián, captar los sentimientos de otros y entrar en ellos por medio de ese puente que nos conecta. Obviamente no es algo que tengamos encendido siempre porque colapsaríamos en medio de tantos humanos, y cuando lo encendemos lo dirigimos siempre a una persona para no causar daño en ellos. Es algo extraño y difícil de explicar, pero muy útil en este tipo de cosas.
Ahora por ejemplo logro averiguar que su esposa e hijo murieron en un accidente esta misma mañana, pero que tiene otros hijos, una niña de 13 años y un pequeño de apenas ocho, además de una madre que está muy preocupada por él y hasta un perro que no deja de ladrar porque intuye lo que le pasa a su dueño.
- No diga eso – le hablo con cariño porque siento su pena - ¿Qué hay de sus otros hijos? Betty y Nico, ellos lo necesitan, aún son muy pequeños. Ya perdieron a su madre y a su hermano mayor, no los deje usted también.
- ¿Cómo sabe eso? – me pregunta viéndome. Sonriendo estirando los brazos.
- Ande, baje de ahí, aún le quedan muchas cosas por vivir.
- Pero mi esposa y John – empieza a llorar de nuevo.
- Ellos amaban la vida y no les gustaría que usted, un ser al que aman, pierda la oportunidad de seguir aquí, con quienes lo quieren.
- Tuvieron un accidente,
- Fue trágico, pero ellos lo están observando, ellos siguen con ustedes, en sus corazones. Una persona no se va cuando muere, sino cuando dejan de recordarla y ustedes nunca dejarán de quererlos y recordarlos, así que Marie y John siempre estarán con ustedes.
- ¿Eso cree?
- Estoy segura – sonrío – Baje de ahí.
El hombre, llamado también John, suspira un par de veces y asiente con la cabeza.
Va dando la vuelta para bajar de donde está y en el intento pierde el equilibrio y resbala.
Ahogo un grito pero estoy pegada al suelo y las cosas se hacen lentas a mí alrededor.
Escucho el grito de John y lo veo caer. Damen reacciona rápido y corre hasta él.
- Sosténgase – le ordena mi novio.
- No me suelte – pide el hombre – No me suelte.
Reacciono.
- Damen – corro yo también y entre ambos logramos subir a aquél pobre hombre que está blanco del susto.
- Gracias, gracias – nos repite alivianado.
- Vaya a casa y con cuidado – le pide Damen.
- Muchas gracias jóvenes, me salvaron la vida – le da la mano a Damen sonriente y después me abraza a mí.
Veo a Damen levantarse y acercarse al acantilado,
- Son como unos ángeles – me dice John.
Sonrío. Si supiera…
- Vaya a casa John y cuide mucho a sus hijos.
- Lo haré señorita, gracias, lo haré.
John se levanta, me ayuda a levantarme, sigue sonriendo, me da un último abrazo, sube a su auto y se va.
Es mi primer acto como ángel guardián y ni siquiera tuvieron que dármelo como protegido. Estoy feliz.
- ¿Lo escuchaste? – le pregunto a Damen volteando hacia él – Somos como ángeles.
Damen sigue parado en el mirador junto al acantilado, sé que él no va a intentar arrojarse, pero incluso así parece triste. Me acerco a él.
- ¿Te pasa algo? – le pregunto pues se nota ausente.
No responde por un buen rato y sé que se siente mal.
- Estoy bien – dice sin dar muestra de estarlo.
- ¿Dije algo malo?
- No, nada – me abraza con fuerza y le correspondo ese abrazo – Es sólo que… recordé algo.
- ¿Puedo saber qué?
Vuelve a tardarse en responder.
- Mi madre.
- ¿Tu madre? – me confundo - ¿Qué pasa con ella?
- Ella… se suicidó.
Eso me sorprende, así que me quedo callada.
Y entonces me doy cuenta de lo poco que sé de su vida personal. Es decir, conozco lo que hace, a dónde va y a quienes admira, pero casi siempre es de eso de lo que hablamos y nunca me ha contado de su vida antes de aquella obra de teatro que lo convirtió en lo que ahora es. No sé nada de su familia.
- ¿Cómo fue? – pregunto después de un rato.
- Fue culpa de mi padre – confiesa con rencor – él… no quiero hablar de él – termina por concluir – Pero mi madre, era una gran mujer, sólo que hubo cosas que no pudo soportar y… se suicidó, a veces creo que fue lo mejor, otras me enoja pensar que lo haya hecho y siento que la odio por dejarnos, y otras tantas… la compadezco.
- Es un misterio el por qué lo hacen, muchos no se dan cuenta de que tienen otras opciones.
- Y tú sin embargo le diste esperanza a ese hombre – me mira – Quizá si hubieras podido conocer a mi madre cuando estaba a punto de suicidarse, como conocimos nosotros a este hombre, aún estuviera viva.
- ¿Por qué si piensas así querías dejarlo entonces? – le pregunto intrigada.
- Pensaba que si una persona quiere acabar con su vida, es su decisión y no hay que detenerlo, a veces es peor.
- ¿Peor? ¿De qué manera podría ser peor?
- Ya sabes – me responde – algunas veces cuando intentan salvar a una persona que… ingirió medicamente, por ejemplo, y lo llevas al hospital, la persona se salva, sí, pero queda peor, sufren más todos. Tienen que cuidarla, aguantar su depresión…
- ¿Tu madre? – adivino.
- Sí – asiente con un sentimiento que no sé identificar – después de que intentó suicidarse por primera vez fue… casi insoportable vivir con ella. No comía por sí sola, no se bañaba, no se vestía, ni siquiera se levantaba, no hacía nada, salvo quedarse ahí, en su cuarto, contemplando la ventana como si fuera a llegar alguien por ella a rescatarla de su prisión. Y finalmente así fue, cuando se mató.
- Lo siento – intento darle mi apoyo. Se ve tan triste. Se encoge de hombros.
- No hay nada que hacer ¿Te llevo a tu casa?
Yo no quiero, me gustaría quedarme más tiempo con él seguir disfrutando de la noche a su lado, pero parece que irme a casa es lo mejor, así que asiento.
Caminamos hasta su auto y por primera vez en la noche dejamos de hablar por más de 10 minutos, hasta que él pregunta:
- ¿Cómo supiste lo de sus hijos?
- Yo… simplemente lo supe – me encogí de hombros nerviosa.
Sonrió aunque todavía sin eso que me gustaba de él: Su verdadera sonrisa.
- Lo hiciste muy bien.
- Lo hicimos…
- No – niega rotundo – Tú lo hiciste todo.
- Tú lo salvaste, si no hubieras reaccionado él se habría caído.
Creo que se tensa, pues sostiene con fuerza el volante y pisa el acelerador.
No digo más y llegamos a mi casa. Lo noto extraño.
- Buenas noches Meg – me dice sin verme.
- Buenas noches Damen – me acerco a él para besarlo pero él no se voltea y termino dándole un beso a su mejilla.
Está frío y su frente perlada de sudor.
Me mira. Sigue habiendo algo en su mirada que no logro descifrar, parece… culpa. Medio me sonríe, pero aún no es él. Bajo del auto y camino a mi casa, cuando vuelvo a voltear para verlo, él ya se ha ido.
='(

oooooooooooooo por Dios que paso...tengo mis sopechas pero no quiero decirlas, quiero averiguar que pasa ¡¡¡
ResponderSuprimirMe muero por el proximo capitulo
hahahahaha muero o mi diosss¡¡¡
ResponderSuprimirsiempre se te dio el dejarnos en suspensooo¡¡¡
eres eperta en esooo¡¡¡ tu cap estuvo rehermosooo¡¡lo ameee
hay mi corazon salto cuando el señor casi se cai pero damen entro en accion y lo salvaron¡¡¡¡ pobre de damen por la perdida de su madreee¡¡¡ eso es dolorosamente horribleee¡¡¡ porque el comportamiento de hostilidadd??? porque esta tan raroo??? no se que decir hay varias preguntas y sospechas rondando mi cabesa y solo quedaria esperar hasta el juevesss..¡¡¡ me dejas lelaaaa¡¡¡
bueno guapaaaa ahora si me voy besostes cuidateee¡¡¡ ya me estare pasando porsiakasoo¡¡¡¡ sonrie no lo olvidesss¡¡¡¡ besosss
karen-peru
hola que tal! estuve visitando tu blog y me pareció interesante, Me encantaría enlazar tu blog en los míos y de esta forma ambos nos ayudamos a difundir nuestras páginas. Si puedes escríbeme a ariadna143@gmail.com
ResponderSuprimirsaludos