Bueno sé que querrán matarme a distancia... lo siento... y si aún leen este capítulo, espero que les guste mucho, mucho por que creo yo que en este capitulo especialmente estaba muy inspirada... aunque bueno lo hice a eso de las 4 de la mañana así que si no les gusta del todo pues... le echaremos la culpa a mi sueño....
No se enojen... por favor!!! A todos los que dijeron que iban a dejar de leerme... lo siento mucho, no quiero que se enojen!!! Por favor!!!
Los dejo leyendo!!!
Capítulo 1.41
“Alucinaciones” Por Derek
Otra semana más se pasó volando, Lucy seguía yendo a verme todos los días hasta que pude hacerme a la idea de la relación que teníamos. Al quinto día me invitó a salir, habría una feria en el muelle y no me dejó decir que no, debo reconocerlo, era una chica persistente.
Podía sonreír con ella, era divertida, una gran amiga, y sabía que con el tiempo podría ser algo más, lo sentía así.
- Mira – todo le parecía atractivo, era como una niña pequeña, se emocionaba con todo como si fuera la primera vez que lo veía – Mira – de verdad mantenía mi mente ocupada, eso era bueno ¿No?
No le había dado demasiadas alas, siempre le recordaba lo mucho que me iba a costar reponerme de la muerte de mi esposa y de mis hijos. Ella lo aceptó, incluso aceptó que le dijera simplemente por su nombre, sin ningún apelativo romántico, aún llevaba el anillo de casado y tampoco dijo nada de eso. El anillo simplemente no podía dejarlo, es cómo si se me hubiera adherido al dedo anular.
- ¿No te gusta? Es otro mundo – sonreí, lo máximo que podía hacer
- Claro – si es que no me terminaba dejando por aburrido probablemente le hablaría a Ness y Jake de ella.
¿Qué le diría acerca de mis padres? Hasta ahora sabía sólo lo que el mundo sabía pero… ¿Cómo le diría la verdad? Supongo que se iría corriendo cuando soltara la bomba, como decía ella, pensando que estaba loco o de miedo a la realidad.
- Es hermoso ese peluche ¿No? – me preguntó sonriente
- ¿Lo quieres? – pregunté
- ¿Me lo comprarías?
Me acerqué hasta el puesto de tiro al blanco pero al preguntar su precio el hombre me respondió en su idioma que el peluche sólo se conseguía jugando
- Dice que…
Antes de que Lucy terminara de traducirme lo que yo ya sabía le contesté al hombre de la misma manera, en su idioma. Jugaría este juego.
- ¡Vaya! – se sorprendió – Hablas mi idioma ,eso no me lo habías dicho
- Supongo que se me ha olvidado, lo siento – le sonreí y tomé el rifle para poder tirar. Cinco perfectos tiros. Por la cara del hombre deduje que se estaba arrepintiendo. De habérmelo vendido, hubiera ganado más.
- Eres todo un estuche de monerías – me besó ligeramente, los únicos besos que podía aceptar sin alejarla de mi - ¿Qué no puedes hacer?
- Un buen novio, divertido, alegre, charlador…
- Eres un buen novio, divertido, alegre y bueno… eres callado ¿Qué más da? Por eso te quiero, así me gustas
Sonreí de nuevo y volvió a besarme. Su beso duró más esta vez, me forcé a dejarla terminar pero cada vez se hacía más exigente y yo… ya no podía más. La alejé con la mayor delicadeza del mundo.
- Eres perfecto – me dijo – Y besas de ensueño – me abrazó por la cintura. Sonreí. A veces sus expresiones eran un tanto distintas a las que conocía que sólo podía sonreír.
- Te amo príncipe – esas tres palabras desbarataron toda la semana que vivimos
“-Te amo príncipe
-Y yo a ti princesa”
Su recuerdo nuevamente… Alix…
- Te llevaré a tu casa, es tarde – le dije a medias
- Pero – se confundió, no expliqué nada, continué jalándola suavemente hacia su casa, por suerte no estaba lejos.
- Nos vemos – dije secamente
- ¿Mañana?
- No lo sé Lucy
- ¿Qué pasa? ¿Dije algo?
- Es tarde, eso es todo, estoy cansado
- Parecías contento – sonreí amargamente
¿Contento? A lo que estaba viviendo no se le podía decir felicidad ¿Por qué pensó que estaba contento?
- Nos vemos – di media vuelta
- ¿No me darás un beso de despedida? – pidió pero por más que quisiera haber sido amable no podía, seguí de frente sin voltear a verla.
Llegué a la lancha en la que regresaría a Isla Esme, realmente necesitaba estar sólo
“-Te amo príncipe
-Y yo a ti princesa”
Pero más que nada… necesitaba olvidarme de los recuerdos y aunque me había resistido a hacerlo… otra vez me emborracharía
“-Ya respondí
- No a la pregunta importante ¿Que ves en mis ojos justo ahora Alix?
- No lo sé
- Míralos bien ¿No te dicen que te amo con toda el alma?”
Solté lágrimas en el camino, lágrimas que se confundían con la brisa del mar…
- “¿Por qué te cubres?
- Debo verme horrible
- Nunca te viste más hermosa
- Necesito bañarme
- ¿Y quitarte mis besos de la piel?”
Me duele el alma mi vida… me duele otra vez… Dime mi vida como te olvido o llévame con ustedes… Quiero estar con ustedes…
- “Puedo defenderme. Y en todo caso, tu hubieras estado ahí para protegerme ¿Cierto?
- Claro que sí princesa, pero eso no quita que me muera de miedo cada vez que pienso que te puede pasar algo”
Pero no estuve ahí Alix… no estuve. Y no sabes lo mucho que me duele…
Llegué a la Isla y cerrando la puerta de golpe, con ese mismo pensamiento invadiendo mi mente. Fui al mini bar de la casa y sin servirme como lo haría cualquiera, empiné la botella para olvidar con alcohol el dolor que sentía.
No tardé ni media hora en acabarme todo lo que se pudiera tomar de ahí… Terminé borracho obviamente. Meciéndome de un lado a otro salí a la arena y me senté, la noche era hermosa
- La historia de la luna y las estrellas – recordé nostálgico – Nuestra madre Luna por nuestra parte licántropa y las estrellas a las que pertenece el destello de un vampiro… ambos infinitos… lo pensaste bien princesa – otra vez hablaba con ella. Me tallé la cara con las manos secando las lágrimas – Te extraño tanto Alix, extraño tus risas, tus caricias, extraño que estés conmigo – las lágrimas llegaron a mis ojos lentamente, trataban de salir. El alcohol no servía para olvidar pero así no dolía tanto el recuerdo.
- Estoy aquí – escuché su voz, como siempre que estaba borracho
- Sí, lo sé, me lo dices a diario. En mi corazón ¿No es así princesa?
- Sí, en tu corazón – me sonrió al sentarse junto a mí. Pude verla, lucía hermosa, más hermosa de lo que recordaba. Obviamente mis sueños no le hacías justicia a como la veía cuando estaba borracho
- No pudiste hacer nada mejor que ponerte borracho – me reprochó cariñosamente
- Esta vez no rompí cosas – le dije hundiéndome en el sueño
- Bueno, eso es un merito – me sonrió recostándose en mi brazo. Dejé la botella vacía sobre la arena
- De verdad te extraño – le dije con nostalgia viendo esos ojos en los que me perdía como un naufrago
- Y yo a ti, pero ahora tienes a Lucy, esta vez parecía ir más en serio
- ¿Me estás dando permiso? – dije socarrón
- ¿Piensa usted discutir señor Black? – preguntó divertida viéndome a los ojos dulcemente
- No, hoy no – le sonreí animándome a acariciar su mejilla. Se sentía igual de suave como la recordaba
- De verdad Lucy es una adorable chiquilla
- Pero chiquilla al fin. No alcanza los 19
- Yo tengo 19 – se divirtió
- Sí pero a ti te amo, hay una gran diferencia – le sonreí
- Deja de ponerle peros, te quiere Derek, acéptala
- ¿Qué crees que diga cuando le comente lo de mi familia?
- No creo que salga corriendo – se rió y me sentí aliviado
- Eso lo dices tú – dejé de acariciar su mejilla para concentrarme en la preciosa noche. Todas las que pasaba a su lado eran preciosas pero no tanto como ella.
- Lamento haberme ido – claro, y en mis sueños ella se arrepentía
- Yo lamento mucho más que te fueras
- Pero tienes que seguir, me lo prometiste
- Las promesas son tan difíciles de cumplir
- Siempre estaré contigo, lo prometo
- ¿Siempre que me emborrache? – otra vez ese sarcasmo
- Estoy contigo siempre, aunque sólo en estas condiciones puedas verme – me sonrió haciendo que volteara a verla
- ¿Sabes? Hoy no te he besado
- Y extraño mucho tus besos – me dijo al unir sus labios a los míos. Los efectos de alcohol eran hermosos si incluso podía besarla, sentirla cerca.
- Te amo princesa
- Y yo a ti príncipe – sonrió aún mientras la besaba
La recosté poco a poco sobre la arena. Ella me abrazaba por el cuello como siempre jugando con mi cabello. Acaricié si cintura y me di cuenta de la mayor de las sorpresas, esta vez estaba embarazada, sonreí por eso.
- ¿Qué tal van las latas?
- Preciosos - sonrió
- Siguen moviéndose a la misma hora…
- Las 12:43 –dijimos a coro y reí por eso. La besé de nuevo antes de volverme a sentar en la arena
- Creo que se parecerán a ti – me dijo cuando la abracé atrayéndola hacia mí y ella me abrazó también
- No, sin duda serán tú en chiquito…
- Van a ser niña y niño – me tomó por sorpresa
- ¿Cómo lo sabes?
- La niña puede ver el futuro, igual que Alice y cuando quiere me deja ver un poco
- Entonces Luna es igual de rebelde que su padre, sólo te deja ver cuando quiere – me reí
- Y Drake es igual a mi
- ¿El que puede hacer?
- Lee la mente, las personas pasan y a veces me duele tanto la cabeza con tantos pensamientos que tengo que respirar un poco, sentarme y pedirle por favor que deje de hacerle eso a su madre, me hace caso así que eso si no lo heredó de ti – Parecía divertida contándome sus días como madre embarazada, yo lo estaba aún más
- Me temo que los dos tiene un poco de ambos
- ¿Es que no te gusta la idea?
- No, yo quería que fueran idénticos a ti – me sonrió
- Así será mejor… tendré con qué recordarte cada vez que no estés lo suficientemente borracho para que pueda venir
- ¿Me estás dando permiso para emborracharme a menudo? – sonreí
- No Derek Black – reprendió alejándose de mí lo suficiente para que pudiera verla a los ojos – Te estoy diciendo que de verdad tienes que dejar de hacer esto y tentarme a venir ya que estas perdido a punto de dormirte y dejar que te bese y…
Sus lágrimas empezaron a brotar
- Tranquila amor - ¡Genial! Ya borracho hasta yo podía consolarla a ella, sentirme su protector como siempre, el protector que no pude ser aquél terrible día
- No fue tu culpa
- Leo está haciendo de las suyas ¿Verdad? No leas mi mente hijo – dije a su vientre abultado
- Sí, está haciendo de las suyas, deja de pensar que fue tu culpa, no lo fue
- Eso está a discusión – dije triste
- ¡Hay, hay! – empezó a quejarse
- ¿Qué, qué pasa? – La vi que empezaba a respirar algo deprisa mientras se hacía para atrás y sonreía después de que se le pasara un poco y tragara saliva
- Una contracción – explicó
Sonreí, en mi sueño incluso me daba el lujo de pensar que tenía contracciones… ¡Maravilloso alcohol!
- Ven – me dijo al levantarse y tomarme de la mano – Vamos a mojarnos un poco
La seguí con gusto hasta la playa. Sujetaba bien fuerte su mano tratando de que no se fuera. Verla danzar con una melodía interna me hizo sonreír, se veía preciosa en su vestido blanco, largo hasta sus pies, entallado debajo de su pecho haciendo visible el precioso bulto del vientre.
- ¿Te quedarás esta noche? – me atreví a preguntar
- Hasta que se te pase la borrachera – admitió
- Lástima que no hay más botellas para seguir emborrachándome toda la vida
Me besó nuevamente, tan dulcemente que el dolor desapareció. Nuestros pies empezaron a mojarse y sonrió en mis labios pero siguió besándome. La hice adentrarse al agua, ¿O fue ella la que me hizo adentrarme a mí?
- Sígueme – me dijo yendo aún más mar adentro…
Yo con gusto la seguiría al fin del mundo con tal de estar con ella y mis hijos…
Mi prima al leer esto pensó que la alucinación de Alix llevaría a Derek a la muerte... hubiera sido un trágico final feliz ya que quedarían juntos, pero no... ya maté a uno y ustedes me matarían si mato al otro... así que no...
Otra vez.... no se enojen!!!
Los veo mañana con otro capítulo!!!
Cap.6 (6.2) Despedida y salto al vacio
Hace 1 hora.













