20 de enero de 2014

Reportándome!!

HOLA!!!!!
Me odian??
Yo sé que sí me odian aunque sea poquito por ausentarme tanto.
Lo siento de verdad con toda el alma.
Anduve súper ocupada el semestre pasado entre muchísimos proyectos, trabajos y bueno... muchísimas cosas.
Hoy no hay capítulo nuevo... =( Perdón.
Sólo pasaba para reportarme, que sepan que sigo viva y comprometerme en que este año publicaré más.
=)

Porque he decidido que si estoy a medio año de acabar la Universidad y estresarme en el trabajo, no voy a estresarme más en cosas para las que no me pagan y que encima de todo me quitan la inspiración.
Desde que decidí eso he escrito mucho, aunque no de Lycans =S
Pero una cosa lleva a otra y estoy segura que pronto veremos más Alex y Kyra =D

Sin más, digo hasta pronto.
Muy pronto espero yo.
Y miren el blog de Venéficas, que acabo de publicar un capítulo!!!

3 de septiembre de 2013

Lycans, Alex está de regreso!!

Hola!!! Aquí ando, pasándome tarde pero seguro.
Es un capítulo pequeño. Tengo muchísimo trabajo por la Uni y algunos proyectos en los que ando trabajando ya que estoy a un año de graduarme =S / =D / =S jeje
Y pues nada, que como siempre espero que el capítulo les guste y me dejen comentarios =D
Un abrazo enooooorme ;)
Esto es...

Salimos por la mañana, directamente hasta el territorio de Kyra y su clan.
El plan era sencillo. Mantenernos lo suficientemente alejados para no ser detectados pero también lo suficientemente cerca para poder observarlos. No tendríamos que hacer nada más en cuanto ellos no atacaran.
Ya antes los habíamos tenido bajo vigilancia y no mostraron ningún tipo de comportamiento agresivo, más bien lo que querían era mantenernos alejados, así que mientras siguiéramos el plan no tendríamos problemas.
Yo, por otra parte, tenía un plan más personal.
Nos dividimos los límites del territorio en tres partes y yo me quedé con el de la cascada, esperando a la aparición de Kyra.
Fueron dos días los que esperé impaciente, mientras Sam cubría el noroeste y Gunn el sureste yo me paseaba por el territorio restante. Acampamos donde pudimos sin levantar sospechas, comimos lo mínimo convertidos en Lycans para hacerlo más sencillo y nos vimos en raras ocasiones.
El tercer día esperando en la cascada Kyra apareció, pero no iba sola. Una niña la acompañaba y sonreía a su lado. Debía ser Ania, de quien nos habló en el campamento, parecía al menos de la misma edad y por su olor y color no era un vampiro.
La pregunta ahora era ¿Cómo abordarla con Ania cerca de ella? Las observé caminando hacia la cascada, sin escuchar realmente su plática porque estaba demasiado ocupado sintiendo el latido de mi corazón que parecía querer salírseme del pecho para correr al lado del de ella. Pero me controlé. No era el momento y no podía precipitarme, esperaría a que viniera sola y entonces intentaría hablar con ella sobre lo ocurrido.
Sam y Gunn venían a presentarme un reporte de sus observaciones por la mañana o por la noche pero nunca venían juntos. Ver a tres Lycans juntos sería demasiado riesgo para nuestra misión. Por otra parte se me estaba acabando el tiempo, no tenían idea de cuánto más tardaría Román para llamarnos y darnos otra misión o, tal vez, ordenar simplemente que se reunieran más Lycans con nosotros y atacáramos. Esa era una posibilidad, una terrible, pero gran posibilidad. De eso también debía alertar a Kyra.
Fue hasta tres días después que volvió a la cascada y ésta vez vino sola. No tardé ni un instante en acercarme a ella, que balanceaba sus pies junto a la cascada.
- Kyra – se volvió con una mirada asesina y se levantó en un segundo.
Me retó con la mirada, con su posición, pero al menos no se retiró.
- Quiero hablar contigo.
- Yo también. Pensé que ya no vendrías.
- ¿Me estabas esperando?
- Quedamos de vernos aquí ¿No?
Una sonrisa se formó en mis labios, mi corazón latía esperanzado. Pero su tono y su mirada me decían que algo iba mal.
- Sí – afirmo acercándome – llevo aquí unos días, te vi venir la vez pasada pero una niña te acompañaba y…
- Debiste acercarte. Era Ania, ella me acompaña a veces. Te hubiera sido útil escucharla antes de que formulemos un plan.
- ¿Plan?
- Para el rescate de los niños en la cabaña – dijo tajante - ¿O ya no piensas ayudarme en eso?
- Sí, claro que sí. Es sólo que yo quería hablar primer de…
- Aparte del recate a los niños yo no tengo nada más que hablar contigo.
Abrí y cerré la boca intentando encontrar las palabras, pero fui muy lento y ella volvió a hablar, igual de fría, igual de seria y aún con esa mirada asesina que hacían de sus ojos grises una verdadera tortura.
- Así que ¿Cuál es el plan? ¿Se te ha ocurrido algo?
- Primero hay otro asunto que tratar.
- No me interesa ningún otro…
- Se trata de tu clan – la interrumpí y espero para que continuara – No estoy aquí solo. Sam y otro chico de mi manada me acompañan.
- ¿Van a ayudar en el plan?
- No tiene nada que ver con los niños. Román, el Alpha mayor nos envió a observarlos, a vigilarlos para rendirle un informe después de todos ustedes.
- ¿Por qué?
- Porque quiere averiguar si son peligrosos, yo sé que no lo son pero…
- Todos los vampiros son peligrosos y creo que tienes bien claro que nosotros lo somos, ¿verdad?
- Ustedes no matan humanos.
- Entonces dile eso.
- El problema no es sólo ese. Me capturaron para salvarte, para intercambiarte, eso los hace su nuevo blanco. No sabe que eres su líder, de otra manera no habría bastado con capturarme a mí para que accediera al intercambio.
- Qué raro, ¿No te quiere tu suegro?
La miré, queriendo decirle más sobre ese tema ahora que lo había sacado pero no me dejó.
- Les avisaré a los míos para que se vayan de aquí, les pediré que busquen un nuevo territorio.
- ¿Y tú?
- Mi prioridad son los niños, no me alejaré de ese objetivo y espero que, si de verdad quieres ayudarme, lo tengas bien claro y te fijes la misma meta.
- Lo haré.
- Bien, entonces ahora sí hablemos del plan.
Se sentó en un lugar donde la tierra estuviera mojada y nos sirviera como mapa.
- He pensando en algunas cosas, pero necesito que me asistas ya que conoces mejor la zona.
- Dime – me senté junto a ella, más cerca, quizá, de lo que quería pero no se alejó, sólo se puso más retadora y siguió hablándome de su plan.
- La cabaña está aquí – dibujó – Vi una montaña atrás y es, por lo que entendimos en el relato de Ania, donde podrían estar los niños, ocultos de manera subterránea.
- Hay varios kilómetros de bosque para ambos lados…
Empezamos a solidificar el plan. Era arriesgado, sí, pero sobre todo era interesante. Ania era parte crucial y estaba de acuerdo con ello por lo que Kyra me comentó, el único problema era que, como en casi todos los planes, no estábamos seguros de que fuera a funcionar debidamente porque dependía de muchas decisiones de parte del enemigo.
- Bien, pues ese es el plan. Traeré a Ania mañana para que la conozcas y platiques con ella. Quiero partir en, a lo mucho, tres días. No creo que los vampiros se muden pero también quiero vigilar un poco antes del plan.
Se levantó y empezó a caminar.
- Kyra – la tomé del brazo y después de quitar su vista de mi mano me volvió a dirigir la mirada asesina – Quiero explicarte las cosas.
- No me interesa.
- Por favor, tienes que escucharme un momento.
- No me interesa.
- Kyra lo que dije…
- ¡No me interesa! – esta vez su brazo salió de mi mano sin que yo pudiera hacer nada – Y por el bien de la misión que tenemos delante no quiero que me vuelvas a tocar ni a hablar de nada que no sea el plan o nuestro objetivo ¿Me entendiste?
No tuve más remedio que asentir.
Kyra se fue caminando y yo me quedé solo. Solo de una manera distinta, con una soledad que se sentía mucho peor a simplemente no estar cerca de nadie, una soledad que dolía en el alma, una soledad que sólo sentí una vez antes de esto en toda mi vida: Cuando creí que ella había muerto.